¿COMO SUPERAR UNA RUPTURA?

Para poder superar de manera satisfactoria una vivencia dolorosa, lo primero que tenemos que hacer es conocer las fases por las que vamos a pasar y los síntomas que los describen, pero ante todo debes tener una actitud paciente, muchos psicólogos opinan que la superación de una pérdida puede llevar entre tres meses y tres años. Por tanto, el primer truco PACIENCIA.

Hay que señalar que el amor conlleva la segregación de ciertas sustancias en nuestro cerebro, que cuando dejamos de recibir el aporte que esa persona nos daba, sea positivo o negativo, fisiológicamente vamos a pasar por un periodo de abstinencia, tu cerebro ya no recibe lo mismo que antes, pero lo necesita, por tanto tiende a meterte en el mundo de los recuerdos para poder conseguirlo, y de ahí que nos pueda parecer al principio que estamos pasando por una obsesión, pero no es más que tu cerebro jugándote una mala pasada. Así que convéncete que no todo depende de tu voluntad, el cerebro tiene plasticidad y debemos usarla para llevarla a un puerto conveniente de tranquilidad. Segundo truco, no dejes que sea tu cerebro quien gobierne tus pensamientos de forma desorganizada. Toma el control y piensa en lo que realmente quieras pensar, y cada vez que el recuerdo de esa persona te venga de nuevo, usa técnicas que cambio de atención, por ejemplo, cantar una canción de lo más ridícula, hasta el punto que te haga sonreír, la segregación de la serotonina que desprende tu sonrisa es un buen sustituto para tu cerebro, en contra del recuerdo de esa persona.

Aunque cada uno nos enfrentamos a la pérdida de un modo diferente, existen fases por las que la mayoría de las personas vamos a pasar en la gestión de una perdida:

Primera fase: La negación, no terminas de aterrizar en la idea clara de que esta historia ha terminado y aún puedes aferrarte a la idea de una solución, un regreso…. Pero cuando algo se termina es porque algo no estaba funcionando bien, analiza desde fuera y veras que no todo son perdidas en esta ruptura, seguro que estas ganando en algo, en libertad, en crecimiento, en conocimiento de ti mismo… mira la parte positiva, que sin duda existe.

Segunda fase: La ira, cuando por fin te das cuenta y lo asimilas, pasas de estar triste o perdido a sentirte enfadado, con la Vida, con esa persona, con todo…. No es sino tu cerebro quejándose de la sustancia que definitivamente ha dejado de recibir. Es bueno que aceptes que esta fase es de lo más normal, acéptala porque te será más fácil salir de ahí, y además hazla tangible, verbaliza lo que sientes, escríbelo y luego leélo en voz alta, al oírtelo estás aceptando lo que te ocurre. NO le des herramientas a tu cerebro para que te devuelva recuerdos que no te interesan, quita sus cosas de en medio, si ya no está, lo mejor que puedes hacer es deshacerte de todo lo que sea suyo.

Tercera fase. La negociación, ahora empieza un caos mental donde te paras a pensar quien tuvo la culpa, que se hizo mal, que se pudo hacer mejor, que os quedó por hacer, los planes inacabados, … respira hondo párate y habla de ello, ya es el momento de contar como te sientes y como te hizo sentir todo aquello, empiezas a avanzar, depurar culpabilidades sirve para no volver a cometer los mismos errores y no para regodearte en ellos y mucho menos para castigarte, eso si que no te lleva a ningún sitio. En esta fase es importante que hagas deporte, contra más liberado te sientas mentalmente menos durará.

Cuarta fase: La depresión: Aquí impera el sentimiento de soledad y tristeza, una vez fuera la ira y la negociación, somos conscientes de nuestra soledad, normalmente unido a un sentimiento de tristeza por encontrarnos solos. Nacimos solos y moriremos solos, si consigues que la felicidad parta de tu interior, de sentirte orgulloso de ti mismo, de verte capaz de alcanzar metas y superar momentos difíciles, si eres quien realmente quieres ser, esta fase no será tan dura, estar solo es estar a veces con la persona que más debe quererte del mundo, TU MISMO, así que, usa esa soledad para conocerte mejor. Mira esta ruptura como una oportunidad para conseguir tu versión más libre y feliz.

Ultima fase: Resignación o aceptación

Te toca decidir, quieres resignarte a que aquello terminó y basar tu existencia en la obsesión de sí volverá, o si te buscará, o como estará, será feliz? Si es así como lo vives te estás resignando a una situación que tienes ya asimilada, y que no eres capaz de aceptar. Vivir resignado es como vivir esclavo de algo inexistente. Es en esta fase donde un aporte positivo puede ser la solución. Así que intenta salir a divertirte, conoce gente nueva, haz un curso de algo que tengas pendiente, es el momento de que te cuides y te des algún capricho, que te recuerde que tienes un camino increíble por delante.

Si te decides por aceptar la situación la felicidad individual llegará antes de lo que crees, y podrás con el tiempo mirar atrás y recordando todo lo bueno que viviste y te hizo crecer como persona. Aceptar una situación de ruptura es algo muy maduro y difícil, pero muy satisfactorio, siéntete orgulloso de ti mismo.

Es obvio que el amor duele, por algo las emociones están asentadas en la misma zona del cerebro que el reflejo a un dolor físico inesperado. Pero como todo, no podemos vivir con miedo al dolor, el dolor es parte de la vida, y lo único que tenemos que aprender es como gestionarlo, afortunadamente tenemos un cerebro plástico, al que aún podemos llevar a donde queramos, aprende técnicas de orden mental, de auto complacencia, haz todo aquello que te ayude a ti a ser feliz por ti mismo, y si llega alguien que merezca la pena, podrás darte en la esencia de quien realmente eres, y no sólo el resultado de una perdida mal gestionada. Hay que vivir y hay que hacerlo del modo más feliz posible.

Mucho animo en tu recuperación, créeme no es un periodo eterno, en algún momento el dolor termina.

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